Cada verano dedico tiempo y energía a congelar bayas y frutas. Y no en vano, porque estos preparativos deleitan a mi familia durante todo el año con recuerdos cálidos. A mis familiares les gustan especialmente varios pasteles con estas bayas. Por ejemplo, horneo pastel de kéfir con cerezas todas las semanas.
Productos necesarios:
- Harina de trigo – 300 g
- Kéfir – 200 ml
- Huevo – 3 piezas
- Aceite de girasol – 120 g
- Polvo para hornear – 10 g
- Azúcar – 150 gramos
- Bayas – 170 g
Preparación:
Rompe los huevos en un bol y añade el azúcar. A alta velocidad de la batidora, bata los huevos hasta que estén blancos.
Después de eso, vierte kéfir y aceite en la mezcla de huevo. Mezclar todo bien nuevamente.
Luego tamiza la harina en un recipiente aparte y agrega el polvo para hornear. Agrega esta mezcla a la masa en porciones y luego vuelve a mezclar todo hasta que quede suave. Debería obtener una masa que tenga una consistencia similar a la crema agria líquida.
Ahora toma la forma en la que se horneará el pastel. Cubrir con pergamino y engrasar el fondo con aceite. Vierte la masa en el molde y extiéndela uniformemente.
Coloca las bayas encima de la masa. Me gusta usar cerezas deshuesadas enlatadas. Pero en su lugar puedes tomar grosellas, cerezas, melocotones o ciruelas.
Envíe el bizcocho al horno calentado a 180 gy hornee durante 30-50 minutos. El tiempo exacto depende de la potencia del horno. Compruebe que la tarta esté lista con un pincho de madera. Espolvorea el pastel terminado con azúcar en polvo. ¡Buen provecho!